• dinero-1

Publicidad

6 señales que indican que eres un mal jefe

Si no estás seguro de ser considerado un mal jefe aquí hay algunas formas de descubrirlo.

 

Es un error común: todo el mundo ha tenido jefes horribles, pero todo el mundo piensa que ellos son jefes fantásticos y que a su equipo le encanta trabajar para ellos.

Las matemáticas dicen, por lo tanto, que nadie es realmente el mejor jefe todo el tiempo. La mayoría de nosotros, a menos que hayamos trabajado específicamente en nuestras habilidades de equipo, podemos ser horribles jefes a veces.

Siempre es una buena idea ser considerado con tus empleados y asegurarte de que estás haciendo un buen trabajo como líder de tu equipo. Después de todo, pueden no ser capaces, o estar dispuestos, a comentarlo si simplemente les preguntas cara a cara.

Busca estos seis signos para determinar si eres o no un buen líder de equipo:

1. Siempre estás luchando para estar al día

Si bien es cierto que los empleados son siempre responsables de su propio comportamiento, también es cierto que depende del jefe hacer que sea más fácil en ellos. Necesitas permanecer organizado contigo mismo para poder delegar tareas y plazos razonables, comprensibles y alcanzables.

Si siempre estás demasiado abrumado con tu propio trabajo para administrar realmente a tu equipo, entonces tu equipo no va a estar bien administrado. Lo sabrán y no lo apreciarán.

En lugar de eso intenta esto: haz de tu propia organización una prioridad. Siéntate con tu calendario organizador y tu lista de tareas y asegúrate de que tienes un plan de acción para el trabajo que pueda traducirse en instrucciones para tus empleados.

2. Nadie se ríe de tus bromas

Si estás constantemente tratando de hacer bromas en la oficina y nadie se ríe es muy posible que tus bromas no sean graciosas. También es posible que sean ofensivas de alguna manera.

El humor es más complicado de lo que la gente piensa y, a menos que estés muy familiarizado con tu audiencia, puede ser difícil incluir una broma en un ambiente de negocios y que sea apreciada.

En lugar de eso intenta esto: es mejor mantenerse tranquilo y sincero. Deja que tus empleados sean los divertidos.

3. Tu equipo nunca llega a tiempo

Salvo otras complicaciones, llegar a trabajar a tiempo regularmente es una función de la moral de los empleados.

Todo el mundo tiene un día o dos en el que prefieren ignorar el despertador y llegar al trabajo con una excusa sobre el tránsito o el transporte público. Si tus empleados están haciendo esto más a menudo, detente antes de solo decir que son perezosos.

En lugar de eso intenta esto: piensa si el entorno de trabajo funciona o no para ellos. ¿Se sienten importantes y apoyados? ¿Hay algo que se podría hacer mejor para hacer su lugar de trabajo un lugar más gratificante?

4. Tu equipo parece aburrido durante las reuniones

Claro, algunos empleados están más cómodos al no hacer contacto visual constante o necesitan hacer garabatos o moverse para concentrarse, y la tolerancia está hecha para esto.

Pero si observas tus reuniones y ves que tu equipo completo parecer aburrido, distraído o irritable algo está pasando.

En lugar de eso intenta esto: conocer a tus empleados incluye saber la diferencia entre moverse para mantener la atención y la inquietud debido al aburrimiento. Si a tu equipo no le importa entonces no están haciendo su mejor trabajo.

5. No externas los cumplidos

A todo el mundo le gusta escuchar cosas buenas de sí mismos, ¿verdad? Así que más elogios son mejores.

Bueno, tal vez no. De hecho, si bien las personas quieren saber que están haciendo un buen trabajo en el trabajo, también necesitan escuchar sobre los lugares donde pueden mejorar. Los estudios han demostrado que la crítica constructiva, asociada con retroalimentación positiva, es la mejor manera de transmitir tu mensaje.

En lugar de eso intenta esto: asegúrate de que mientras le dices a tus empleados lo que están haciendo bien también les ayudes a establecer metas en aspectos para mejorar e incluso sobresalir.

6. Nunca tomas vacaciones

Trabajas duro para que tu empresa puede tener éxito y eso es admirable. Pero si nunca tomas vacaciones, incluso te presentas a trabajar cuando estás enfermo y siempre eres el último en salir, estás mostrando una expectativa malsana a tus empleados sobre cómo manejar su tiempo.

Terminarán con trabajo en exceso y se agotarán, y también tú.

En lugar de eso intenta esto: quédate en casa cuando estés enfermo. Si te sientes mejor, pero no al 100 por ciento y es contagioso, trabaja desde casa. Habla sobre los momentos en que estás fuera de la oficina por razones familiares o relacionadas con la vida y asegúrate de que tus empleados sepan que estás interesado en sus vidas de manera apropiada para el trabajo. Alienta a tus empleados a ir a casa cuando estén enfermos y a tomar vacaciones de vez en cuando.

Ser un gran jefe puede ser un reto, pero ser un buen jefe no es difícil en absoluto. Buscar estas señales de advertencia y ajustar tu comportamiento adecuadamente puede acercarte en el largo camino hacia ser un jefe con el que los empleados estén contentos de trabajar.

Inc.com

Pin It

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Publicidad