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10 consejos para ser mejor con el dinero

La vida es mucho más fácil cuando tienes buenas habilidades financieras.

Ser bueno con el dinero es algo más que sólo hacer que los fines se cumplan. No te preocupes porque no eres un genio matemático; realmente no son necesarias grandes habilidades matemáticas - sólo tienes que saber las básicas suma y resta.

La forma en que gastas tu dinero afecta tu puntaje de crédito y la cantidad de deuda que terminas llevando. Si estás luchando con la administración de dinero, por ejemplo, si estás viviendo de cheque de pago a cheque de pago a pesar de hacer más que suficiente dinero, aquí hay algunos consejos para mejorar tus hábitos financieros.

1. Piensa antes de gastar.

Cuando te enfrentas a una decisión de gasto, especialmente a una decisión de compra grande, no sólo asumas que puedes permitirte algo. Confirma que realmente puedes pagarlo y que no has comprometido esos fondos a otro gasto.
Esto significa usar tu presupuesto y el saldo en tus cuentas de cheques y ahorros para decidir si puedes pagar una compra. Recuerda que sólo porque el dinero está allí no significa que puedes hacer la compra. Tienes que considerar también las facturas y los gastos que tendrás que pagar antes de tu próximo día de pago.

2. Ten un presupuesto.

Muchas personas no hacen presupuesto porque no quieren pasar, por lo que piensan, será un proceso aburrido de enumerar gastos, sumar números y asegurarse de que todo se alinee. Pero si eres malo con el dinero, realmente no tienes excusa para elaborar un presupuesto. Si todo lo que se necesita para tener tus gastos controlados son unas horas de trabajo en un presupuesto cada mes, ¿por qué no hacerlo?
En lugar de centrarte en el proceso de creación de un presupuesto, enfócate en el valor que el presupuesto traerá a tu vida.

3. Realmente utilizar el presupuesto.

Tu presupuesto es inútil si lo haces y luego dejas que se empolve en una carpeta escondida en tu repisa o archivo. Consúltalo frecuentemente durante el mes para ayudar a guiar tus decisiones de gastos.
Actualízalo mientras pagas las facturas y pagas otros gastos mensuales. En cualquier momento durante el mes, debes tener una idea de cuánto dinero puedes gastar, teniendo en cuenta los gastos que ha dejado para pagar.

4. Date un límite para el gasto no presupuestado.

Una parte crítica de tu presupuesto es el ingreso neto o la cantidad de dinero que te queda después de restar tus gastos de tus ingresos. Si te queda algo de dinero, puedes usarlo para diversión y entretenimiento, pero sólo hasta cierto monto. No puedes volverte loco con este dinero, especialmente si no es mucho o tiene que durar todo el mes. Antes de hacer grandes compras, asegúrese de que no interfiera con nada más que hayas planeado.

5. Seguimiento de gastos.

Las pequeñas compras aquí y allá se suman rápidamente y antes de que lo sepas, has gastado tu presupuesto. Comienza a rastrear tus gastos para descubrir lugares en los que inconscientemente puedes estar gastando demasiado. Guarda tus recibos y escribe tus compras en un diario de gastos, clasificándolas para que puedas identificar las áreas en las que tienes dificultades para mantener tus gastos en control.

6. No te comprometas con ningún gasto mensual recurrente nuevo hasta que hayas confirmado que puedes pagarlo.

Sólo porque tus ingresos y crédito te califican para un cierto préstamo, no significa que debes tomarlo. Muchas personas ingenuamente piensan que el banco no las aprobará para una tarjeta de crédito o un préstamo que no pueden permitirse. El banco sólo conoce tus ingresos, como lo has informado, y las obligaciones de deuda incluidas en tu informe de crédito, no cualquier otra obligación que podría impedirte que hagas tus pagos a tiempo. Depende de ti decidir si un pago mensual es realmente posible en función de tus ingresos y otras obligaciones mensuales.

7. Asegúrate de que estás pagando el mejor precio.

Puedes sacar el máximo provecho de tu dinero si comparas tus compras, asegurándote que estás pagando los precios más bajos por productos y servicios. Busca descuentos, cupones y alternativas más baratas siempre que puedas.

8. Ahorra para grandes compras.

La capacidad de retrasar la gratificación te ayudará a ser mejor con el dinero. Cuando pospones las grandes compras, en lugar de sacrificar cosas más importantes o poner la compra en una tarjeta de crédito, das tiempo para evaluar si la compra es necesaria y aún más tiempo para comparar los precios. Al ahorrar en lugar de utilizar el crédito, evitas el pago de intereses sobre la compra. Y si ahorras en lugar de saltar pagos u obligaciones, bueno, no tienes que lidiar con las muchas consecuencias de ignorar esas facturas.

9. Limita tus compras con tarjeta de crédito.

Las tarjetas de crédito son el peor enemigo de los derrochadores. Cuando se quedan sin dinero en efectivo, simplemente recurren a sus tarjetas de crédito sin tener en cuenta si pueden pagar el saldo. Resiste el impulso de usar tus tarjetas de crédito para compras que no puedas pagar, especialmente en artículos que realmente no necesitas.

10. Contribuye al ahorro regularmente.

Depositar dinero en una cuenta de ahorros cada mes puede ayudarte a construir hábitos financieros saludables. Incluso puedes configurarlo para que el dinero se transfiera automáticamente de tu cuenta de cheques a tu cuenta de ahorros. De esa manera, no tienes que recordar hacer la transferencia.

Ser bueno con el dinero requiere práctica. Al principio, puedes no estar acostumbrado a planificar con anticipación y postergar las compras hasta que puedas pagarlas. Cuanto más hagas de estos hábitos parte de tu vida cotidiana, más fácil será administrar tu dinero y mejorarán tus finanzas.

The Balance

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